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San Miguel este año celebra no solo sus tradicionales Fiestas Patronales en honor al Arcángel San Miguel, sino que además; el 29 de setiembre conmemorará su 50 Aniversario de Creación Política como provincia. Se trata indudablemente, de un hecho histórico de esta hermosa y acogedora provincia cajamarquina que se creara oficialmente un 29 de setiembre de 1964 mediante la Ley 15152 promulgada por el Presidente de la Republica Arq. Fernando Belaunde Terry. En 1963, una comisión sanmiguelina conformada por el Dr. Alfonso Barrantes Castañeda y los señores Arístides Ortega Cruzado y Vicente Hernández Sánchez se constituyó en la Capital de la República y realizó con todo entusiasmo y diligencia las labores encaminadas a pedir la creación de la provincia de San Miguel. En ese entonces se logró una entrevista con el Senador Rafael Puga Estrada, quien tomó con mucho cariño la iniciativa y presento el respectivo proyecto de Ley en la Cámara de Senadores. En fecha inmediata posterior, en un Cabildo Abierto realizado en San Miguel el 16 de diciembre de 1963 y presidido por el Alcalde Benjamín Villanueva Novoa, el Concejo Municipal designó un comité en San Miguel y otro en Lima, a efecto de que se continuaran las gestiones hasta su culminación. El comité de Lima, debidamente constituido, se puso inmediatamente a la obra en armonía con la institución respectiva de San Miguel y la de los demás distritos interesados. La Ley de Creación de la Provincia de San Miguel lleva el N°15152, y fue promulgada con toda solemnidad ante una gran concurrencia, en el Palacio de Gobierno, por el Presidente de la República, Fernando Belaunde Terry, el 29 de setiembre de 1964, el mismo día de celebración del Santo Patrón.

“Estampa - San Miguel De Payacques”.- En un paraje rodeado de escarpas transparentes cuya vertiente viene de las que insurgen de la parte occidental de la cordillera, y que son, digamos, los que inician el jequetepeque que irriga los valles de la vecina costa; vive un pueblo al que la naturaleza le ha prodigado singulares caracteres por la belleza de sus múltiples paisajes la benignidad de su clima y la laboriosidad ingénita de sus moradores. Quien quiera que viniendo por primera vez de la costa o de otros lugares de la sierra, por los caminos que dan acceso a la comarca, la contempla; innegable, irremisiblemente, se siente atraído por su benegficencia; y se detienen a buen seguro, algunos momentos para plasmar en su memoria el panorama. Hermosa tierra esta de San Miguel de Payacques que bajo un esplendente sol, rumor acariciante de su cristalino rio y de sus murmuradoras fuentes, el beso quedo de sus áureas y el plácido arrullo de sus frondas, sabe confraternizar con quienes se aproximan a ella trasuntando en su corazón, su inefable belleza. Reclinada sobre las semiplanicie rodeada de aquellas escarpas ondulantes, colinas y caminos, cercados y arboledas, se halla la ciudad de San Miguel, apacible y romántica como una ensoñación; pudiera decirse quieta, porque sus mujeres, dedicadas dentro de sus casas a sus diarias tareas al son de canciones que constituyen un regalo de sus melifluas voces, escogen la hilaza que ha de transformarse en bellos tejidos, desde la dedicada tela para las servilletas hasta la fuerte para cubrecama u otros artefactos; y sus hombres se preocupan ya en la sombra en sus talleres, forjando los productos de sus peculiares oficios, ya porque las semillas cubren su verdor y mieses sus cercados, o están en las dehesas cuidando con solicito interés sus ganados. Abajo, a sus pies el rio de su nombre en cuyas márgenes los molinos triturando el trigo que produce la región y que ha de convertirse en el pan de cada día, modulan su constante y queda canción con un himno al trabajo; vista la ciudad desde cualquiera de las rutas que diversos lugares conducen a ellos, semejan una de esas poblaciones de leyenda. Acaso un villorrio suizo o una aldea andorránea; porque San Miguel tiene ya muy poco origen incásico. Sus calles rectas y sus edificios de dos pisos con sus tejados rojos difieren mucho de sus coetáneas andinas. Y en medio de ella yérguese con pretensiones de elevarse al cielo la magnífica torre de su hermoso templo, de tres naves estilo vernacular con su campanario de melodioso tañido, porque sus vetustas campanas, que saben interpretar cual ninguna otra esa gama inefable de los sentimientos del corazón, al decir de las gentes tienen mucho del rey de los metales. Tal es San Miguel de Payacques, conocido en los tiempos que corren con el nombre de San Miguel de Cajamarca.
Fue fundada por Francisco Pizarro en su viaje a Cajamarca, pero antes hagamos un poco de historia. En la época del incanato existía un poblado formado por los Ayllus de Payac y Collana que era la localidad de Payacques, sitio donde existía también un tambo real que era donde acampaban los emisarios del inca en sus largos viajes por sus extensos dominios. No cabe duda que el ayllu de Payac imperaba en la comarca y sus aledaños, cuando la planta de los invasores itálicos pisaron el lugar de paso a Cajamarca. Cuando Pizarro y sus valientes compañeros descansaron en payacques, tuvieron noticias de que se hallaban próximos al objetivo de su temeraria expedición que era ocupar Cajamarca y capturar al Inca Atahualpa, en cuyas manos se encontraba el gran imperio del Tahuantinsuyo, tras su victoriosa lucha con su hermano rival Huáscar a quien tenía prisionero, circunstancia que los expedicionarios aprovecharon como una de las primordiales casualidades para juzgar y condenar al victorioso inca. Es tradición conocida que estando Pizarro y sus compañeros en Tambo real recibieron emisarios y presentes de amistad y de paz de parte de Atahualpa, pero no obstante esas promesas halagadoras permanecieron cautelosamente en tambo real cuatro días, para tomar descanso y preparar las medidas que requería la memorable empresa, circunstancia que aprovecho el capitán Estremenio, para transformar el ayllu de payac en villa, bautizándola con el nombre de San Miguel de Payacques, en homenaje a San Miguel Arcángel, santo de su predilección, patrón de Trujillo de Extremadura donde nació, y que también lo había hecho triunfar en la batalla contra los indios de la isla puná. Fue así como se realizó la fundación española en la segunda San Miguel en territorio incaico, hecho que no cabe duda tuvo lugar el 11 de noviembre de 1532, cuatro días antes de la toma de Cajamarca a menos de cuatro meses de su homónima San Miguel de Piura, que según el historiador Enrique C. Ramos ocurrió en el mes de junio en el mismo año. Sobre la fundación de San Miguel de Payacques existe otra leyenda relatada por los mismos conquistadores, diciendo que el lugar en que eligieron el pueblo era pantanoso, rodeado de tupidos boques y que una madrugada en un claro del bosque vieron con sorpresa la imagen del Arcángel San Miguel, que blandía su espada sobre la copa de los árboles, interpretándose esta aparición como un feliz augurio para la conquista que pocos días después se haría una realidad. Algunos historiadores atribuyen que Payacques es derivada de payac, nombre que conserva uno de los ríos de la región y no de la tribu o ayllu de Payac, esta aseveración consta en los antiguos documentos que se conserva en la iglesia de la ciudad desde la época del virreinato. Sin objeción alguna el nombre antiguo del actual San Miguel de Cajamarca es el de San Miguel de Payacques, y no el de Pallaques como sostienen algunas entidades y personas.
La ultima autoridad de su raza que tuvieron los naturales de esta región o sea los del Ayllu de Payac fue el curaca juna nume, quedando posteriormente a merced de sus verdugos que se habían impuesto la tarea de exterminarlos.
La ultima autoridad de su raza que tuvieron los naturales de esta región o sea los del Ayllu de Payac fue el curaca juna nume, quedando posteriormente a merced de sus verdugos que se habían impuesto la tarea de exterminarlos.
En el año 1960, los candidatos a senadores y diputados, visitaban sus departamentos y provincias, ofreciéndoles cumplir, una vez llegados al parlamento nacional cuanto deseaban, si con sus votos los hacían ocupar el sitial al que aspiraban. A través de medio siglo, el anhelo más firme de todo Sanmiguelino era ver a San Miguel Capital de Provincia deseo que desde niños llevaban en la mente, porque así les inculcaban sus padres y maestros. Entre los candidatos está el Sr. Rafael Puga Estrada quien, ya electo como senador cumplió con el ofrecimiento que hizo. Surge la iniciativa en San Miguel. Pero había que hacerle recordar al flamante senador el Sr. Rafael Puga Estrada sus ofrecimientos electorales en momento oportuno y este fue cuando el referido representante ocupa un escaño en el senado. En San Miguel los señores: Dr. Alfonso Barrantes Castañeda, Arístides Ortega Cruzado y Vicente Hernández Sánchez, elaboran un nuevo memorial y se dirigen a Lima para entrevistarse con el Senador Puga Estrada, quien de inmediato comienza a trabajar por la causa sanmiguelina. El senador Puga Estrada y la comisión se entrevistan con el presidente del senado Sr. Julio De La Piedra quien con el mayor agrado aceptó el pedido que le hiciera su colega y la comisión, ofreciéndoles poner en la agenda para la próxima sesión para su lectura y aprobación el proyecto que transcribimos a continuación: 63° Sesión Ordinaria – Lunes 18 de noviembre de 1963. Presidencia del Sr. Julio De La Piedra. Sumario.- Proyectos de Ley: Del Sr. Puga, en virtud del cual se crea en el departamento de Cajamarca la Provincia de San Miguel, cuya capital será la ciudad del mismo nombre. Previa su admisión al debate fue remitida a las comisiones de Demarcación territorial y de presupuesto de ley anual las cuales emitieron informes favorables aprobándose el proyecto el 29 de enero de 1964 pasando para su revisión, discusión y aprobación a la cámara de diputados donde fue aprobado el proyecto el día viernes 18 setiembre de 1964.
Era las 4.30 de la tarde el 29 de setiembre de 1964 cuando se hizo presente en el salón dorado del palacio de gobierno el Señor Presidente de la República, arquitecto Fernando Belaunde Terry acompañado por el senador Carlos Malpica Rivarola, sus edecanes y secretarios, siendo recibidos con estruendosos aplausos por la concurrencia integrado en su mayoría por notables Sanmiguelinos. A continuación el secretario de la presidencia, Dr. Álvaro Llona dio lectura al texto de la ley N° 15152, aprobado por el Parlamento Nacional que crea la Provincia de San Miguel. Acto seguido el presidente Belaunde estampo su firma en el histórico documento el cual fue sellado con nutridos aplausos por los centenares de sanmiguelinos y simpatizantes que habían asistido a presenciar la ceremonia del trascendental acto. TEXTO DE LA LEY N° 15152 QUE CREA LA PROVINCIA DE SAN MIGUEL. EL SIGUIENTE ES COPIA FIEL de la Ley aprobada por las cámaras legislativas y promulgada por el ejecutivo. LEY N° 15152. EL Presidente de la República; POR CUANTO: El Congreso ha dado la ley siguiente: El Congreso de la República Peruana: HA DADO LA LEY SIGUIENTE: Artículo 1°.- Créase la provincia de San Miguel en el Departamento de Cajamarca con su Capital la ciudad de San Miguel de Pallaques Artículo 2°.- los distritos que lo integran son: San Miguel, Niepos, San Gregorio, Nanchoc y Llapa. Artículo 3°.- Los límites de la provincia de San Miguel serán los mismos de los distritos que lo forman. Artículo 4°.- Créase en la ciudad de San Miguel de Pallaques los juzgados de primera instancia en lo civil y el de instrucción. Artículo 5°.- Consígnese en el presupuesto del gobierno central la cantidad de un millón de soles destinada a la dotación de un local para el funcionamiento de la Subprefectura y de los Juzgados indicados. Artículo 6°.- Los Ministerios de Gobierno, de Hacienda y de Justicia quedan encargados del cumplimiento de la presente ley. Comuníquese al poder ejecutivo para su promulgación. Casa del Congreso en Lima a los 23 días del mes de setiembre de 1964. RAMIRO PRIALE, presidente del senado. VICTOR FREUNDT ROSELL, presidente de la cámara de diputados TEODORO BALAREZO, senador secretario RICARDO CAVERO E, diputado secretario POR TANTO: Mando se publique y cumpla. Dado en la casa de gobierno a los 29 días del mes de setiembre de 1964 Fernando Belaunde Terry. Miguel Rotalde de Romaña – Emilio Llosa Ricketts - Carlos Morales Macchiavello

Arquitecto Fernando Belaunde Terry, en el acto solemne de la promulgación de la Ley que crea la provincia de San Miguel. Señor Senador: Compatriotas de la Provincia de San Miguel del Departamento de Cajamarca: Acabo de estampar mi firma con honda satisfacción patriótica, en el proyecto venido del congreso, por el cual se crea en el Departamento de Cajamarca, la nueva Provincia de San Miguel. Al realizar este acto, no solamente felicito con toda efusión a mis compatriotas residentes en Lima, que vienen de esa provincia nueva de Cajamarca o que nacieron en ella, sino que deseo enviar mi saludo muy especial y mi congratulación fervorosa a todos los peruanos residente en aquella provincia que desde hoy queda establecida y que estoy seguro ha de significar una tonificación en la vida cívica y jurisdiccional en el Departamento de Cajamarca.

La jerarquía provincial entraña por un lado, nuevas posibilidades y por otro lado nuevas responsabilidades. Desde este punto de vista de las posibilidades, evidentemente la capital de una provincia de inmediato incorpora facilidades mucho mayores en lo que se refiere a la educación pública, a la administración pública, a la administración de justicia; pero en cuanto a las responsabilidades la clase dirigente y el pueblo de esa capital tienen que tomar conciencia de sus deberes para con los distritos que lo componen. En ese sentido yo debo anunciar que el gobierno ha resuelto tomar más aún la vida provinciana y de que estamos revisando el nuevo proyecto del reglamento de urbanizaciones por el cual toda responsabilidad de la expansión urbana se va a quitar de la resolución centralizada, que actualmente practicamos en el ministerio de fomento y obras públicas, para entregarla íntegramente a las ciudades capitales de provincia. Quiero pues decir que estas ciudades van a requerir de personal técnico competente para poder orientar su propia expansión urbana y la de los distritos que componen la respectiva provincia; por otro la lado la ciudad capital del distrito tiene que modificar su estructura, cobrar mayor importancia urbana, dotarse de mayores servicios, dentro de una limitación material que es regla general en el Perú. No podemos hacer las cosas con lujos, de manera que tenemos más que nunca que poner en juego la decisión de los pueblos, el trabajo desinteresado de los pueblos, la labor sin espíritu de lucro, que permitirá que esta pintoresca capital se convierta decorosamente en una eficiente capital provincial. Yo agradezco la concurrencia a palacio a acompañarme en este acto que realizo con profunda complacencia, recordando las muchas glorias del departamento de Cajamarca, pensando que la historia de nuestro Perú mestizo en realidad se inicia allí con el encuentro dramático del conquistador y del Inca, en la capital de Departamento, y recordando también que en la horas difíciles para la República cuando ella sufrió la amenaza exterior se escribieron en el Departamento de Cajamarca páginas gloriosas que el Perú no ha olvidado ni olvidará. Formulo fervientes votos porque la nueva provincia inscriba en las páginas de la historia, hechos gloriosos en el porvenir y de esta manera yo me sentiré en los años porvenir, en el gobierno o fuera de él, en mi vejez, si llego a ella, me sentiré feliz de haber estampado mi firma en la partida de nacimiento de una provincia que estoy seguro va a darle muchísimas glorias al Departamento de Cajamarca y al Perú.